La Paz.- El parlamentario supraestatal Mario Herrera Sánchez destacó este lunes la importancia del acuerdo comercial entre el Mercado Común del Sur (Mercosur) y la Unión Europea (UE), porque en su criterio abre nuevas oportunidades de desarrollo productivo, acceso a mercados e inversión para el país.
“Este proceso no puede quedarse en lo declarativo, sino traducirse en resultados medibles para la economía real, la producción y el empleo”, afirmó la autoridad, quien es también vicepresidente del Parlamento del Mercosur.
En ese marco, explicó que el Mercosur se consolida como una plataforma regional que permite integrar cadenas de valor y fortalecer la agroindustria, las manufacturas, los servicios y la energía, posicionando a la región como un actor competitivo en el comercio global.
“Considero que el Acuerdo Mercosur–Unión Europea representa un beneficio estratégico para América Latina, porque abre un mercado de más de 450 millones de consumidores, fomenta la cooperación tecnológica, atrae inversiones y eleva los estándares productivos. Europa no compra solo productos; compra garantías, sanidad, trazabilidad, calidad, sostenibilidad y seguridad jurídica”, detalló Herrera.
También explicó que el acuerdo impulsa a los países miembros del Mercosur a modernizar sus instituciones, sistemas aduaneros, certificaciones y logística.
Remarcó que los capítulos del acuerdo sobre reglas de origen, medidas sanitarias y fitosanitarias, obstáculos técnicos al comercio y desarrollo sostenible protegen a quienes producen en serio y evitan que la región sea solamente proveedora de materias primas sin valor agregado.
En el caso boliviano, el parlamentario Herrera sostuvo que los beneficios pueden llegar de manera concreta si se asumen los compromisos de integración de forma responsable.
“Como país mediterráneo, creo que la integración para Bolivia debe reflejarse en lo cotidiano. Necesitamos corredores eficientes, acceso real a puertos, fronteras ágiles y costos logísticos que no penalicen al productor”, destacó.
Además, enfatizó que la diplomacia parlamentaria tiene un rol clave para acompañar este proceso, en coordinación con la Cancillería, a fin de sostener posiciones país, anticipar desafíos y asegurar continuidad institucional.
“La integración no se proclama, se ejecuta y se mide en inversiones, exportaciones diversificadas y más presencia de Bolivia en los mercados del mundo”, enfatizó.










